Ella le sonríe pícara, toma su mano y lo guía pasando por las personas sudorosas bailando, suben unas escaleras, el club tenía habitaciones para matarse las ganas de coger, la manera en que se movían en el club era demasiado caliente.
Entran a una de las habitaciones, Alessandro cierra la puerta detrás de él, persigue a la chica con la mirada y la ve muy ardiente, ella sube un poco su vestido y va deslizando sus bragas por su piel dejándolas caer al suelo.
Se monta en la cama y se coloca en una posición de perrita mirando a Alessandro de forma muy sensual el cual lo provocó aún más,...