—No Samantha, te equivocas, solo contigo me abrí un poco más, demuestre un poco como soy, ¿podrías escucharme antes de juzgarme? Antes no me juzgabas, me aceptabas como soy —junta sus cejas algo enojado.
—Eso es porque te amaba, pero de acuerdo, cuenta tu historia, cosa que no creo que me hagas cambiar de opinión, a parte, nos llevaste a un lugar muy lejos y necesito que nos regreses a la ciudad —veía el lugar un poco preocupada, no se veía pasar ninguna señal de vida por ahí.
—Bueno —suspira y no le discutirá, solo se expresará— No sé porque a ellos les gusta hablar demás, pero es mentira Samantha,...