—Si putita, ¿que querés que te responda? —Se le había pasado lo enojado y solo tal vez no le iba a decir que no.
Ella lo puso feliz por así decirlo, estaba tan tranquilo que podría responder cualquier pregunta o al menos así siente.
—¿Seguro? —se despega para poder mirarlo mejor— ¿No te enojaras? —esto estaba empezando a extrañar a Alessandro, que podría ser eso tan importante? No lo sabía.
—Muy seguro —afirma aunque no sabía cuál era la pregunta, tenía miedo y seguridad por responder.
—¿Qué sientes por mi en realidad? —se quedan mirando fijamente y él traga saliva.
Nuevamente ella lo deja paralizado sin saber que decir, era...