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—He traído este té y de paso te entrego la prueba que aquella vez te compré —extiende una bolsa y puedo deducir que son las pruebas de embarazo, ya que con una no basta—, mi niña, los métodos anticonceptivos no son tan perfectos como uno lo espera, recalco, no es que dude de ellos, pero puede que tú seas esa candidata de la que no le funcio…
—Shhh… ¡Ya! Suficiente, no quiero que me sigas echando la sal, haré lo que me pides, pero solo porque estás insistiendo.
Tomo la bolsa y me levanto de la cama tras ir al baño. Le digo a mi tía que agradezco su...