***Harry***
Han pasado los meses y los años como un chasquido de dedos, y aún no puedo olvidar la muerte de mi madre.
Casi todas las noches sueño con que ella me llama y me pide que la ayude porque no desea morir. Me despierto en un mar de lágrimas, con el corazón partido y con el remordimiento de no estar con ella, de no querer hablar.
No he querido hablar con Alexandra porque para ella y para muchos ya he superado la muerte de mi madre, y la verdad que no es así, no he superado la noticia de que mi madre sufrió un accidente y que al llegar...