—¿Crees que te tengo miedo? —bufo, y con solo hacer eso él llega a mí y en un parpadeo me agarra mi brazo, y lo empieza a jalonear tras ver como se resaltan las venas de su frente.
—Deberías, te juro que no tendré piedad de ti…
—¡Suéltame estúpido! —de un jalón me logro soltar—, ya me imaginaba que eras el tipo de hombre que maltrata mujeres.
—Ja, ja… Te equivocas, pero me vale mierda lo que pienses.
—Suéltala Ever, ella es la esposa de mi primo Alex, no te conviene que él se entere de que estás molestando lo que es suyo, respeta o atente a las consecuencias —me...