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Qué nervios, no puede ser todo lo que estoy viendo, aquí no importa la cantidad de invitados, no, todo tiene que ver con lo que se siente al estar rodeado de tanto amor.
—¡Acepto!
¡Vivan los novios!
—El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ante la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
Recuerdo como si fuese ayer cuando Rosalía y yo no nos caíamos bien, y todo por malentendidos, hasta llegué a pensar que ella estaba enamorada de Alexis y no de Harper, sin embargo, me equivoqué. Ahora ella es la mujer...