Día de Padre e Hija – 03
La música empieza y yo me muevo siguiendo las flechas en la pantalla, comenzando de manera tranquila. El ritmo va aumentando poco a poco, y mis pasos también. Como estoy algo oxidada, fallo algunos pasos y cada vez que sucede, la máquina grita "¡fallo!". Cuando la canción termina, mi puntuación no es tan mala como pensé. Sonriendo, me giro hacia papá y digo:
—Así es como se hace, es bastante fácil.
—Ok, me toca —dice, tomando mi lugar sobre la alfombra.
Papá elige su canción, la máquina hace la cuenta regresiva y entonces empieza. Al principio le va bien, pero a medida que...