La verdad revelada, Parte 1-02
Me desperté con el molesto sonido de un pitido.
—Ugh, apaga esa maldita alarma y déjame dormir —murmuré.
—¿Vero? ¡Dios mío, estás despierta! ¡CHICOS, ESTÁ DESPIERTA! —gritó Lica, tirándose sobre mí en un abrazo.
—Shhh, no hagas ruido, siento que mi cabeza va a estallar —le dije.
—Lo siento, querida —susurró.
La puerta de la habitación donde estaba se abrió, y Roberta, Borja, Acuaria e Imelda entraron corriendo.
—¡VERO!
Dijeron todos al mismo tiempo mientras se lanzaban sobre mí.
Después de ser aplastada y de las constantes revisiones para asegurarse de que estaba bien, pregunté:
—Chicos, ¿dónde estamos?
Todos tomaron asiento y me explicaron cómo...