REPRESALIA - 1
Verónica, Sébastian, sus amigos y los seis pecados restantes de los siete se encontraban en puntos marcados alrededor de un amplio terreno baldío. Los doce estaban agrupados en pares, cada grupo mantenía una distancia considerable entre sí. Era casi el amanecer y todo estaba en absoluto silencio; aparte de la princesa y sus compañeros, no había rastro de vida en aquella extensión de tierra.
Después de asegurarse de que todos los puntos estratégicos estuvieran cubiertos, Verónica le hizo una señal a Imelda, quien estaba a su lado. Al ver la señal, Imelda asintió y levantó una moneda en su mano. La moneda no se parecía en nada...