REPRESALIA - 2
—¿Qué ves? —preguntó Afrodita.
Aunque podía oír el caos afuera y los gritos de su gente, no parecía preocupada. Sabía que aunque todos murieran, podría revivirlos. Después de todo, había drenado suficiente poder celestial de la diosa de la luna, y además tenía la piedra del alma en su poder. Mientras ella viviera, podría crear un ejército interminable.
—Son los pecados junto a sus parejas y la hija de Lucifer —informó el joven. Sus ojos, antes vacíos, recuperaron vida al salir del trance. Era un vidente.
—Así que por fin se animaron a atacarnos —sonrió Afrodita.
—Dime, ¿está Lucifer aquí?
—No, no lo está —contestó una voz...