En el pasado...
En medio de la noche, mientras el mundo dormía y las estrellas pintaban el cielo con su destello plateado, me sumergí en un profundo sueño donde todo cobraba vida de una manera surrealista y emocionante.
Me vi a mí misma caminando por las calles adoquinadas de un pueblo pintoresco, el aroma a café recién hecho y a pan recién horneado impregnaba el aire. Las luces de las farolas parpadeaban cálidamente, como si me guiaran hacia algún destino desconocido pero emocionante.
Y ahí, de repente, apareció él. Lautaro. Su sonrisa iluminaba mi mundo entero, haciéndome sentir como si las preocupaciones se desvanecieran en el aire. Nos encontramos en...