En el pasado...
—Felicidades— dijo el médico.
Aunque su cara era un poema: los ojos abiertos de par en par, y estaba bastante confundido a decir verdad.
—Pensé, bueno nada — dijo el médico.
—Sí, seguramente ha pensado que el Lautaro: mi esposo, era el padre. Pero no; estoy embarazada de mi ex novio — comenté, como si no fuera nada importante.
Él médico abrió la boca de par en par y Matías puso los ojos en blanco, se aceró a mi oído y me preguntó:
—¿Era necesario, aclarar eso?
—Lo lamento, creo que fue la emoción del momento— conteste suspirando y sin nada mejor que decir.
—Comencemos a hacer...