En el presente...
—Está bien, mejor ya lo sé y me siento tan idiota.
—No eres un idiota —comento mientras me acerco a la cafetera y la enciendo.
—Claro que sí, había pensado que ella estaría a mi lado por siempre, que ella me amaba y que no podía pensar en alguien más que no fuera yo. Pero no fue así, al parecer, ella solo fingió ser rica…
—Hasta que le ocurrió aquello —concluyó el.
—Lo lamento, por mi mamá, ella descubrió hace poco eso, tonta.
—Tu madre fue y habló conmigo. En realidad, primero habló con mi madre.
—Claro —comenté.
Sabía que mi madre se sentía culpable por haberme...