Stella
En cuanto llego a casa de Johnvid después del juego estúpido que Constantine decidió montar, vuelvo a sentir la nostalgia invadirme. Saber qué debo irme y dejar todo lo que quise empezar aquí, me resulta doloroso porque no funcionó como quise. Vid nunca fue Vid, siempre fue Lysander; un completo desconocido para mí. Aquella persona que creí conocer durante tanto tiempo y que nunca existió.
Me dejo caer al suelo, deslizando mi cuerpo por la puerta de la habitación, mientras la desesperación hace de la suyas dentro de mí. Las lágrimas salen de mis ojos y no puedo detenerlas por más que las barro con mis dedos. Mi vida...