Stella
Camino rumbo a la parada de autobuses, me toca regresar sola a la casa. Doy pasos sin prisa por la acera transitada, en mi cabeza se plantan mil dudas y entre ellas está mi padre; ¿por qué no pasar a visitarlo ahora que me encuentro por aquí? Podría abrazarlo y disculparme, o simplemente abrazarlo. Cruzo la calle no sin antes mirar que no venga ningún vehículo, para después tomar la dirección que me lleva al que ha sido mi hogar por muchos años. La casa no queda tan lejos de la universidad.
Me emociona la idea de volver a ver a mi padre por más que mi orgullo patético...