Me levanto de la cama y le digo que me espere, que le preguntaré a mi hermana si le puede prestar algo de ropa. Camino hacia la puerta de Diana y toco con suavidad, al otro lado escucho ruido, alguien tropezándose, luego se abre un poco. Al verme, mi hermana me pregunta que necesito, algunos bostezos se le escapan, le pregunté si le podía prestar un cambio de ropa a Astrid, ella asintió con la cabeza y regreso al interior de su cuarto, cerrando la puerta.
En poco tiempo regresó con varias prendas, me las entregó y volvió a cerrar la puerta sin siquiera despedirse, decidí no indagar, no necesito...