El sol ya se empezó a ocultar en el horizonte, escuché como la puerta se abrió, seguido de unos pesados pasos y la voz de Brandon hablando por teléfono, pasó a lado de mi cuarto y siguió hasta llegar al suyo. Me mordí los labios y apreté con fuerza mi almohada entre mis dedos, puedo escuchar con claridad el latido de mi corazón. Lentamente me senté en la orilla de mi cama y deje colgados mis pies, contemplé el suelo como si fuera la cosa más aburrida del mundo y cuando por fin me armé de valor, me levanté y salí de mi habitación, caminando hacia donde se encuentra mi...