Las dos semanas siguientes son todo un martirio para mí, nunca se me pasó por la cabeza que algo así pueda pasar, no es nada agradable ver a mi hija metida en la incubadora, pero al menos sé que está bien y de que es muy fuerte. Menos mal que Derek ha estado a mi lado, ayudándome con los cuidados de la niña, me ha estado relevando mientras yo voy a la casa a comer, dormir y bañarme. Mientras iba de regreso al hospital, me puse a pensar en que siento que algo se me olvida, sé que es algo importante, pero, no logro recordar el que.
El día que...