—Además, sirve que pasan tiempo como pareja— Toma a la niña en brazos y la llena de besitos sus mejillas. —¡También tengo que preparar tus paquetes! — Exclama alegre.
—¿Que paquetes? — Ladeo un poco la cabeza, pero cuando entiendo a qué se refiere, suelto una risa nerviosa. —No hace falta, de verdad.... creo que estamos lo suficientemente activos, además... si vuelves a mandar esos paquetes....
—¡Seguramente tendré otro sobrino pronto y eso quiero! — Exclama felizmente, arrulla a la niña ya que se está durmiendo. —Hasta donde sé, ya no tienes lencería ya que la vendiste toda junto con el departamento, así que... tengo mucho trabajo que hacer— Musita...