En esta ocasión, la fiesta se llevará a cabo dentro del recinto, ya que hace demasiado frío afuera. Por un lado, me emociona ver una nueva sección de la casa, ya que es mucho más grande de lo que me había imaginado, pero por otra parte, me intimida. Caminamos por la casa hasta llegar a la parte trasera, en donde, desde la distancia se puede escuchar la música, las voces de los invitados y el choque de varias copas. Las puertas que nos separan se abren, revelando una hermosa sala de fiestas.
—Es, hermosos— Musito con asombro para al final soltar un jadeo de sorpresa.
—No tanto como tú, pero...