La puerta se cierra, ahora mismo estoy demasiado curioso por saber que ha diseñado Diana en este libro, así que me pongo a ojearlo con detenimiento. Ver lo que ha dibujado, hace que tense el cuerpo y termino por cerrarlo de golpe, cierro de forma breve los ojos y alejo enseguida esos pensamientos tan lujuriosos. Maldije muy en mis adentros, arrepintiéndome de haberlo visto, ya que todo lo que está en el libro, son diferentes conjuntos de lencería.
En estos casos, es cuando detesto que mi hermana sea una diseñadora, recargo mi espalda sobre el respaldo de mi sillón. Ahora que lo pienso, ella jamás diseño nada para Mónica, ni...