Preguntarme eso debió ser muy doloroso para ella, pero supongo que no pudo contenerse por más tiempo, es verdad que disfruto mucho de una mujer con experiencia e incluso he dejado a muchas compañeras de cama por no saber qué hacer, pero con Tris... disfruto mucho enseñarle y hacerla mía. Sé que lo que hice no puedo cambiarlo y arrepentirme no va a hacer que las cosas mejoren, me siento mal por lo ocurrido, pero lo hecho, echo esta y no hay vuelta atrás. Sus hermosos ojos color miel se vuelven a llenar de lágrimas, cayendo por sus mejillas que están cubiertas de esas lindas pecas.
—Tú lo has dicho—...