Al escuchar esto, trago saliva con dificultad y miro en varias direcciones, antes de que empiece con su extenso interrogatorio, le digo que en estos momentos estoy demasiado ocupada y que después hablamos. Sin darle tiempo que diga nada más le he colgado, no quiero tener que hablar de esto con mi hermano por teléfono, es mejor que lo hablemos en persona.
Resoplo con fuerza y miro la pantalla de mi teléfono con mucha pena y pesadumbre, hay cosas que no van a cambiar nunca y una de esas, son los celos de mi hermano; siempre me dijo que no podía tener novio hasta que terminara TODOS mis estudios, cosa...