Cinco años después...
Alma y yo nos casamos hace cuatro años. No tuvimos una ceremonia tradicional ni nada por el estilo. Lo único que teníamos para mostrar que estábamos casados eran nuestro certificado de matrimonio y nuestros anillos de boda.
Ella había insistido en que no hiciéramos una boda convencional porque se sentía muy insegura con su cuerpo. Había subido algo de peso durante su primer embarazo, y desde entonces, las cosas comenzaron a tomar un giro complicado.
Hubo un momento en que ella estaba tan deprimida que no quería comer nada. En cierto punto, fue incapaz de cuidar de sí misma ni de nuestro hijo. Pero no importaba lo...