Punto de vista de Alma
—¿Hay algo que quieras decirme? —preguntó Mateo, mirándome con las cejas levantadas.
—Pues... no —respondí, confundida.
—¿De verdad? —insistió, mirándome con desconfianza.
—Se nos acabó la leche —dije, mi respuesta sonaba más a una pregunta.
—¿Así que no hay nada que quieras decirme? —preguntó de nuevo.
—Creo que también se nos acabaron los huevos —añadí, metiéndome un trozo de panqueque en la boca.
—¿Eso es todo?
—Mhm —humm, con la boca llena de panqueque.
—Está bien, te veo luego —se acercó a mí y me dio un beso en los labios.
Dejó algo sobre la isla de la cocina y se fue. Miré hacia abajo...