—Mi amor, prepárate, has tus maletas que iremos de viaje—espetó Ezra a Elize entrando por la ventana de su habitación como siempre.
—Si sabes que en estos días rindo solicitudes ¿no?
—Lo sé, leí tu diario.
—¡Dijiste que no volverías a hacerlo?—refunfuñó Elize.
—Solo leí el itinerario de todas las formas.
—Enzo, sé cuando me mientas—dijo frente a él.
—Bueno, que va, también leí lo que sentiste con el beso de Sasha otra vez.
—Entonces?
—Entonces significa que estoy orgulloso de ti mi amor.
—Gracias y de nada.
—Pero lo del viaje, luego de los requisitos, solo piénsalo, quiero llevarte a una isla.
— ¿Cual isla?
—Isla Khi Khi.
—Está...