La noche de la graduación había llegado y Elize sintió que ésa era la última etapa de su historia como mortal. Que el resto, aunque quisiera vivir una experiencia universitaria y la vida normal del resto de sus amigos mortales, ya no le importaba. Se había entregado al mundo de la noche ya los caídos.
—Elize, uno de tus pechos me va a explotar el ojo—espetó Catherina apenas la vio ingresar al salón. Elize se encontraba de pie junto con Ezra.
—Lo siento, el escote si es bastante pronunciado...
—Tonta, es un halago. Tienes la figura que quisieran las Kardashians y hermosa estás.
— ¿Quienes son las Kardashians?
Catherina suspira...