—Me siento muy mal de no poder disfrutar de la luna de miel—dijo Elize mullida entre frazadas en el hotel París con vista a la torre eiffel de las Vegas.
Ezra se encontraba de espaldas pero la veía a través de sus hombros mientras tomaba algo de vino.
—Yo tampoco esperaba que fuera Sasha quien se sacrificaría, había dicho que conseguiría a alguien—segundo su esposo.
—Quizás la unión debía ser sellada por alguien especial, no entiendo la magia, pero supongo que su lealtad a nosotros y las ganas de que todo termine en el fondo, ya sabes, él solo quería salvarnos a todos.
—Lo sé, de todos los modos los...