Enzo seguía en la ciudad pero estaba en claro que las posiciones estaban divididas. Ezra, Elize y Sasha permanecieron en el departamento aturdidos porque Enzo no tome represalias.
—¿Creen que se lo tome a mal? —preguntó ingenua Elize.
— ¿Cómo te tomarías si tus hermanos te dijeran que preferirían a una humana antes que a ti? —esbozó Ezra.
—Bueno, tampoco lo digas así...
—No te preocupes Elize, esto es algo que en algún momento saldría a la luz—intentó decir Sasha.
—Pero no dejo de sentirme culpable de que se genere esta enemistad por mí...
—No es por ti—espetó Ezra—. Enzo buscaría eventualmente cómo usar a todos, solo somos una excusa....