Elize y Ezra se dirigieron a un pueblo entonces desconocido para Elize, él le comentó que se encontraban en Salem, bueno, en el nuevo Salem. Los locales del pueblo respetaban la historia que había tenido el lugar y sobretodo quienes sus historias, existían escépticos, pero Salem era una marca registrada de que habían muerto mujeres quemadas en árboles y eso se podía percibir con tan solo pisar la ciudad.
Ezra lleva a Elize a una iglesia, allí se encontró una anciana que ayudaba al párroco a organizar las misas.
—Mujer, perdón que he prometido visitarte antes pero tuve algunos problemas...—dijo Ezra dirigiéndose a la mujer.
Elize se preguntaba para sus...