Catherina se encontró con Enzo y éste dormido en sus brazos.
—Pasas mucho tiempo aquí desde que decidimos volver...—comentó Catherina mientras le acariciaba el cabello.
—Bueno, es que nadie se hace muy presente que digamos...
—¿Lo dices por mi madre?
—No estés a la defensiva, te he dado el bufete de abogados de tu padre, ¿no?
—Sí, porque quiero que tenga un juicio justo.
—No parece querer divorciarse—dijo Enzo somnoliento.
—¿A qué te refieres?
—Pues, he visto a tu padre ayer y no hablaban de divorcios.
Catherina se levantó enfurecida.
—¿Que pasa mi amor?
—Pasa que mi madre me ha visto la cara.
— ¿Porque no se quiere divorciar?
—No,...