Elize aún se encontraba en coma, las visitas rotaban, a veces o la mayoría de las veces, sus padres y cuando ellos descansaban, se quedaban Ezra y Sasha en su lugar. Ezra como prometió le leía una carta que escribía por día, pero Elize no mejoraba ni despertaba, habían pasado cuatro días del coma de Elize. Matyas la visitaba mucho, dijo que Theodora vendría pero aún no se había presentado y respecto a Ally, era posible que no volviera.
—¿Qué tal? ¿Pudieron descansar?—preguntó Sasha a los padres de Elize luego de que llegasen y ellos montasen guardia toda la noche.
—Lo que pudimos...—comentó el padre rascándose el ojo.
—Una amiga...