Capítulo cuarenta y tres
En Estambul Serkan se acomodo en su asiento dando un trago a su café, le dolía la cabeza a causa de las botellas que se había bebido el día anterior. Suspiro pasando su mano por el cabello, uno del cual recorto hasta la mitad, ahora llevándolo debajo de sus hombros esos dos meses desde que se había casado, se tomo un receso de un año fuera de la empresa en donde estaba Erickson.
Todavía podía recordar las palabras de ella, repitiéndose en su oído cada noche que duerme y sobre todo enseñándole que lo mejor era eso, olvidarla y sacarla de su corazón, aunque no lo...