Capítulo cuarenta y dos
Norma le sonrió sintiendo la mano de Erickson en su cadera haciéndola que lo mirara; ella mantenía su sonrisa una que él sabia que real no era, fijando sus ojos en los de él que pedía a gritos que se calmara.
-No te llenes de irá -pidió en voz baja -Te podría hacer daño.
Ella suspiro y dio un paso atrás haciendo una mueca; miro a sus hermanos que tenían el mentón el alto y riendo, cuando ella les dio una sonrisa volvió hacia la mujer que estaba frente y luego miro hacia Serkan.
-Te deseo toda la felicidad del mundo al lado de ella -dijo...