Ross Boulfour
La mañana llega, y un toque en la puerta me despierta, miro a mi lado y Alondra se remueve, pero no se despierta del todo, ruedo los ojos ante su gesto, siempre ha sido perezosa.
Me levanto y es Wendy, salgo para saber que quiere, y cierro la puerta para que Alondra no tenga que escuchar lo que sea que ella quiera decirme.
—Señor— agacha la cabeza, cosa que antes no hacía —quería preguntarle si desayunarán aquí y si me necesita para el día de hoy.
Recuerdo que hoy es su día libre, aunque haciendo memoria, Wendy antes tomaba todos sus días libres, incluso a veces me pedía...