Nunca antes se había vuelto tan desesperante estar en una sala de espera y mucho más cuando estás esperando noticias sobre su pequeño hermanito, ella mucho lo cuidaba y evitaba qué cosas malas le pasaran, lamentablemente algo así era inevitable y se debía a alguna razón.
Todavía seguía esperando noticias sobre su hermano Mario. Estaba muy preocupado por su salud y no quería pensar en algo terrible. Pero la imaginación y el miedo de la mano, no era una buena combinación. Así que ya estaban demasiadas cosas en su cabeza. Se tapó la cara y sollozó, inquieta. ¿Qué rayos estaba pasando?
—Oye, todo va a estar bien.
Le había dicho...