Después de comer y de una charla que surgió entre los dos, el guardaespaldas se retiró. Otra vez Maximiliano estaba solo, pero ya estaba hecho a esa idea de siempre, de hecho se sentía demasiado bien estando de esa manera, no era como otra persona que le molestaba la soledad, prefería no vivir de esa forma, pero en su caso todo era distinto... no le parecía ningún problema estar así. A eso era lo que se refería.
A continuación Maximiliano dejó el sofá de su enorme salón y se dirigió a su habitación para darse una ducha, luego de revisar la portátil y de encontrarse con varias solicitudes que requerían...