Maximiliano había traído efectivo con él, sacó al menos tres mil dólares y se los entregó. Ella se quedó sorprendida e intentó dárselo de nuevo.
—No, no debo tomar dinero de desconocidos, de todas maneras se lo agradezco demasiado, pero si llego con esta casa mamá va a preguntar de dónde saqué el dinero.
La dependienta, se fue por un momento, dejando el brazalete allí.
—Pero, de todas maneras si te daban al dinero por el brazalete tu mamá iba a preguntar de dónde habías sacado ese dinero, ¿no lo crees? Tómalo, si de verdad lo necesitas, y ve a casa, apuesto a que tu mamá no sabe que estás...