—Todo listo —Ray encontró a Janeth examinando la exhibición de cunas en los grandes almacenes—. Brian está enviando a alguien a recoger mi camión. Para que podamos conseguir todo lo que necesitamos.
Janeth miró por encima de su hombro con una pequeña sonrisa mientras la rodeaba con sus brazos y apoyaba sus manos en su vientre.
—Bien. Todavía estoy tratando de decidirme por el blanco o el negro.
—¿Qué tal uno de cada uno?
—No, quiero todo el conjunto a juego. —Alargó la mano y pasó por la barandilla de una cuna de madera rubia—. ¿Qué tal ésta? Es ligera, alegre.
Ray le dio un beso en el costado del...