—Hermosa mía, hoy es día de que te regale una joya especial. —No era ninguna fecha importante así que se sorprendió un poco.
Al llegar a la joyería la dependienta sonrió y dijo:
—La tobillera que enviaste a hacer ya está lista. —Se retiró y al momento salió con la joya en sus manos.
Estaba hecha a la medida del tobillo de Melissa y tenía joyas azules de diferentes tipos —Melissa, esta joya lleva un rastreador, si alguna vez te sientes en peligro debes presionar está pequeña perla.
Melissa estaba sorprendida, nunca hubiese pensado en algo tan ingenioso. —Claro de esta forma también me mantendrás vigilada, ¿verdad?
Michael sonrió y...