Polos opuestos se atraen
Se presiona con más fuerza y solo puedo gemir, su mano llega a mi pecho izquierdo y lentamente pasa su mano por encima del sostén deportivo.
Llevá sus labios una ves más a mi boca de manera brusca y eso me encanta, me gusta ese toque brusco y lleno de fuerza y vitalidad.
Muerdo su labio inferior y gruñe. Aprieta mi seno con fuerza y gimo en sus labios.
Lo tomo del cuello y lo pegó a mi y el trata de subirse arriba de mi y lo escucho quejarse y ahí abro los ojos.
Salgo de su hechizo y lo miro, tiene una mueca en...