Sorpresas, sorpresas.
sorpresa te da la vida.
Tomo su rostro entre mis manos y conecto su mirada con la mía.
- lo juro - le repito acariciando su rostro, ladea su rostro más hacia mi, hacia mis caricias. - como puedes ser tan apuesto? - le pregunto y frunce el ceño- eres muy lindo - susurro serca de sus labios.
- Tú eres una diosa, Mi ángel. - me asegura pasando sus brazos por mi cintura y me pega más a él.
Juego rozando mis labios con los suyos y trata de acercarse a besarme y me alejo y gruñe molesto, porque no dejo que me bese.
Vuelvo a rozar...