Aveces la tristeza y la rabia se mezclan dejandonos una profunda sensación de vacío en el alma.
Me limpio las lágrimas y llego a la gran mansión de mi padre en la que algún momento fue mi casa, mi jogar. Parqueo el auto y salgo, entrada a la casa y busco a mi madre
- buenas noches señorita - me dice la encargada de la cocina me sonríe y le devuelvo la sonrisa Porque se que es la única honesta y leal aquí.
- buenas noches Martha- le digo con una sonrisa- qué tal todo por aquí? - le pregunto con un suspiro
- bien señoritas va a cenar? -...