—Márchate ahora mismo, Vasile…no quiero hacerte daño. — dijo el más joven de los príncipes, rodeando al conde y sus hombres con sus filas de jóvenes maldecidos.
El conde de Bourgh observó con atención al más joven de los príncipes vampiro, junto a aquella vieja amiga por la que aun sentía tanto aprecio.
—¿Por qué haces esto? Hermano, tu corrupción ha llegado demasiado lejos; toda alma que es besada por ti, terminara siempre manchada por tu permanente odio. — respondió el Conde de Bourgh.
—¡Silencio!, ¡Te atreves a llamarme corrupto y me acusas de corromper el alma de mis hijos, cuando es la humanidad la que está realmente podrida!, ¿Qué...