Leopoldo Montefeltro mantenía un semblante serio y mal encajado, mientras miraba los oscuros bosques rumanos que poco a poco se iban coloreando de un rojo amanecer. Aquella llamada que de Artem Kingsley había recibido, lo había puesto sobre alerta debido a los últimos acontecimientos que en Italia se habían suscitado. La manada London se había revelado en contra de su Alfa, cayendo en las traicioneras manos del Beta Lowell Kingsley y su hermano gemelo, y un viejo amigo de Positano, le había alertado la presencia de cierto lobo blanco a quien había observado en los burdeles de la ciudad.
Génesis no se encontraba a salvo, y aun cuando Artem Kingsley...