— El…me ha visto. — dijo Génesis lamentando lo que Niccolo acababa de presenciar.
Artem gruñó por lo bajo. Aquel cazador parecía sostener los afectos de su Luna. Tomándola por la cintura, logró que Génesis lo mirara a los ojos.
— Escúchame, Génesis, no puedes renunciar a lo que eres solo por ese humano…hay cosas de su familia que ni sabes, y en medio de su locura estuvo a punto de asesinarte. ¿Tanto lo amas para cerrar los ojos ante los hechos? — cuestionó Artem Kingsley.
Zafándose de su agarre, Génesis no supo que responder. Amaba a Niccolo…pero tal vez no de la manera en que debería de hacerlo. Mirando...