Altos arboles de copas verdes y frondosas, que se mecían suavemente en aquel apacible y gentil viento, que parecía más una suave caricia de primavera, transmitían una paz indescriptible en aquel paraíso de cielos azules. El agua cristalina en aquel hermoso lago, refrescaba sus plantas mientras observaba a los hermosos patitos jugueteando con su madre, y aquella calma que sentía, era una que no había sentido jamás…como si nadie allí quisiera hacerle daño.
Génesis sonreía mirando a aquella hermosa mujer de cabellos plateados que sostenía a un hermoso niño entre sus brazos, de encantadores cabellos que parecían hebras de plata fina, y una hermosa piel ligeramente morena; sus ojos eran...