—Vengarme de ese mujeriego es sólo un extra. Te he querido desde el primer día. —Esa frase
prácticamente confirma las sospechas de Nick—. Él no te merece.
—Merece tenerme y me tiene. Siempre me tendrá. Hemos superado problemas más gordos que
tú, Marcus. Nada de lo que me digas hará que me arrepienta de haber tomado la decisión de estar con
él. —Me tiembla todo el cuerpo, pero mi voz es firme—. No tengo nada más que decirte. —Doy
media vuelta para marcharme, pero me detengo brevemente en la puerta—. Lo siento, Paolo.
Mark me sigue con su mano gigantesca apoyada con firmeza sobre mi espalda, como si estuviera
evaluando...