Me toma del culo y me levanta. Hunde la cara en mi pecho.
—No volverá a pasar. Me mataría antes de volver a hacerte daño.
No es necesario que lo diga de esta forma. Lo entiendo. Lo siente. Yo también. No debería haberlo dejado así. Debería haberme quedado, haberle dado una ducha fría y haber esperado a que se le pasara la borrachera.
—Ya he hablado bastante, Nick.
—Te quiero.
—Lo sé. Y yo también lo siento.
Me suelta y me deslizo de nuevo por su cuerpo hasta que estamos cara a cara.
—¿Tú por qué tienes que sentirlo?
Me encojo de hombros.
—Ojalá no te hubiera dejado.
—Addison, no...